La tumba
Eran las 6 de la tarde, y la noche se había hecho presente en la ciudad, una brisa fría cubría tu rostro, mientras las lágrimas rodaban por tu rostro, traes un ramo de rosas rojas en tu mano que sostienes casi sin animos. Tus ojos reflejaban entre llantos la tumba de esa persona, aquella a quien tanto habías amado, con quien estuviste a su lado toda su vida, y hubieses querido estar mas, a quien adorabas con todas tu fuerzas y te dolía su partida.
Hacia cinco noches que no dormías, justo el tiempo desde que murió, te sientes mal, no lo puedes creer, no le encuentras sentido a la vida en estos momentos, solo quisieras estar compartiendo la tumba con aquella persona que tanto amaste, pero sabes que no lo puedes hacer, hay personas que te necesitan, tu amigos te lo han dicho, ellos siempre estarán contigo, pero te detienes a reflexionar… ¿Qué son los amigos sin el amor? Sabes que no es lo mismo, el amor a veces nos hace sentir que somos la cosa mas importante de este mundo, sana las heridas mas profundas en nuestro ser, pero cuando termina mal hiere profundo y mortal como una daga, te ahogas en la desesperación de no tener a ese ser tan especial junto a ti, sientes que las palabras de aliento no significan nada, solo te sofocas mas en dolor, pero sabes que nada puedes hacer, solo resignarte a vivir sin ese ser que tanto quisiste.
Piensas en los demás, la facilidad con la que dan consejos, pero claro, es muy fácil dar una palabra de aliento de vez en cuando, es muy fácil dar un consejo, lo difícil es practicarlo, sabes que no queda opción mas que dejar las cosas como están, al final nunca volverá, lo que nunca fue no será, tal vez hubieses sufrido menos de haberle confesado lo que realmente sentías, pero tu miedo no te lo permitió, sin pensar mas que en seguir tu vida, dejas el ramo de rosas que traías en la mano sobre la lapida, jurándote por dentro que nunca mas volverías a llorarle a esta tumba, le das a espalda, dejando atrás tu promesa y tu llanto, mientras el ramo de rosas que tiraste callo sobre la tierra de la tumba…
Llegas a tu casa, ves a tu familia sin decirles una palabra siquiera, ellos te ven y saben de tu tristeza, pero el día de hoy ha cambiado, esa tristeza a cambiado a furia, odio hacia aquella persona, rompes cada una de sus fotos, entierras todos tus recuerdos en un cajón el cual cierras bajo llave, cubres todo tu cuerpo con las sabanas incluyendo tu rostro, apoyándote en un costado poco a poco te duermes, pensando en tu odio y a la vez te hayas con cierta tranquilidad que te permite dormir…
Al sumergirte en tus sueños ves la tumba entre la lluvia y escuchas su voz que dice que te ama, pero tu te niegas a creerlo, solo sufres mas al escuchar esto, te desespera esa voz, solo la quieres callar, pero aquella voz que hace que sientas tantas cosas te repite que te ama y a la vez te reprocha que de haberle dicho lo que sentías todo hubiera sido diferente, de repente ves sobre la tumba una caja vacía de pastillas, te llenas de terror al verlas, ya que sabes que aquellas pastillas son las mismas que le quitaron la vida a quien ahora tanto odias, pero en el fondo amas, la voz se vuelve a escuchar y vuelve a decir algo que ahora se siente en lo mas profundo de tu ser, te dice que de haberle dicho que lo amas te hubiera amado mas que nadie, todo lo que hizo fue por soledad, por miedo a tu rechazo, porque creía haberte perdido…
Te levantas con tu respiración totalmente agitada, una fuerte lluvia esta cayendo afuera, pero lo ignoras, tienes un gran problema que resolver… conduces rápido hacia el panteón, abres sin mucha dificultad el viejo candado que aseguraba la entrada, corres desesperadamente hacia la tumba, al llegar la miras con odio, le gritas con toda tu furia, dejas salir todo lo que te hizo sufrir, pisoteas las rosas que habías dejado antes, le dices a la tumba que aquella pelea que tuvieron fue por una tontería, de haber sabido lo que sentía por ti jamás habría sucedido, tu sabes bien que todo lo que paso en parte fue tu culpa, eso solo te ciega mas de coraje…
La lluvia solo a aumentado de intensidad, metes la mano en la bolsa y encuentras una navaja, no sabes a que horas llego ahí, en ese momento te das cuenta que es la chaqueta de quien tanto odias, y esa navaja es la que solía cargar, posiblemente con la que hubiera preferido quitarse la vida, pero ahora es tu turno, después de tanto odio lo único que quieres es estar dentro de esa tumba, tomas la navaja y con un golpe conciso cortas las venas de tus muñecas, recuestas tu cabeza sobre la lapida mientras tu vida se va escurriendo en las rosas mojadas y pisoteadas, y lo poco que cae en la lapida se lava por la incesante lluvia que cae, ya nada queda por hacer, mañana encontraran tu cuerpo y comprenderán que lo único que realmente querías era estar ahí…














Comments
--
Just because I'm random it doesn't mean that I'm stupid...well... I'm stupid! But not because I'm random!
Previous PageNext Page